El viche es una bebida que toma como escenario al Pacífico colombiano, donde se fabrica a partir del destilado del jugo de caña de azúcar fermentado, hecho artesanalmente por las comunidades afrodescendientes del país. La palabra significa inmaduro, verde, o crudo, que se refiere a los frutos de las platas.
Se dice que este néctar llegó a las costas con los esclavos africanos y, desde ese momento, se incorporó a la historia. Su sabor tiene el dulzor y la frescura de la caña verde, según explican sitios de gastronomía del país.
Esta bebida es de territorios de ríos, humedales, y mar. Además, es la base de la medicina, de sus actividades económicas y tradiciones culturales del Pacífico. Según ‘Radio Nacional de Colombia’, en Soledad de Curay, un corregimiento ubicado en el municipio de Tumaco, vive el maestro Onésimo González Biojó, quien aprendió de la tradición en su juventud.
“Heredado de los antepasados, el viche es un producto que está inmerso en la cultura negra, desde la cuna hasta la sepultura”, contó al medio.
Usos medicinales
Este sirve como una amplia variedad de licores medicinales. Estos son hechos con la adición de frutas y plantas medicinales, que incluyen la tomaseca, el arrechón y el tumbacatre.
El viche se usa por las comunidades para tratar diferentes malestares y molestias físicas. También, se le atribuye algunos beneficios como calmar cólicos, proteger la próstata, aumentar la fertilidad y hasta curar mordeduras de serpientes.
Según sitios de viajes, es usada por las parteras del Pacífico para sanar la matriz después de dar a luz. Muchas mujeres tienen en su patio cultivos a la mano para poder acceder a ellas. Cuando nace un bebé se pone una gótica de viche curao en la boca.
¿Cómo se prepara?
Según el portal ‘Asomecos Afro’, el viche se elabora principalmente en los ríos Naya (Valle, Saija y Micay Cauca). Su preparación se hereda de las anteriores a las siguientes comunidades.
Esta se fabrica a partir de la caña de azúcar cortada antes de su maduración. Se sustrae la materia prima y después es pasada a destilar.
El portal explica que depende de quien la realice para darle un sabor distinto. Su contenido de alcohol está alrededor del 35 por ciento.
De este néctar, se derivan otras bebidas del Pacífico, “que incluye clavos y especias aromáticas, el tumbacatre, con esencia de borojó y chontaduro, y el Tomaseca”, escribe el sitio.
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CAMILA SANCHEZ FAJARDO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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